Alguna vez eres el padre o madre enojón?
This is an original post of The Parenting Passageway, published by Carrie. for the original text in english please go here.
Como anteriormente les mencioné, voy a traducir una serie de posts escritos por Carrie, con su permiso porsupuesto, para todos aquellos que no entienden muy bien inglés pero que andan en la búsqueda de material antroposófico para la educación de los hijos y para el mejoramiento personal como madre o padre. Admiro profundamente el estilo de esta mujer, y creo que la mayoría de sus artículos son de mucha importancia. He por eso que comienzo con el primero que leí.
El conflicto forma parte de nuestra vida, y la rabia no es una emoción mala – es únicamente un sentimiento como cualquier otro. De cualquier forma, algunos padres deciden disciplinar a sus hijos cuando se encuentran enojados o heridos. Algunos padres eligen golpear a sus hijos cuando estan enojados. Golpear a un niño no esta bien, y cuando perdemos el control y la responsabilidad por nuestras acciones entonces perdemos un verdadero momento de enseñanza/aprendizaje. Una acción de medio segundo mientras estamos enojados puede ocasionar que el padre o madre sienta remordimientos después. Y puede resultar en tener que pedir una disculpa!
En lugar de perder el control, yo quisiera hablarles hoy acerca de como NO ser el padre enojado. Personalmente creo que la razón número uno de que los padres se enojan hacia sus hijos es que los mismos “no hacen caso”. En muchas ocasiones esto sucede en conjunción mientras uno esta tratando de hacer algo, con ciertas limitaciones de tiempo. En algunas ocasiones parece que el niño esta eternamente de negativo, o que el temperamento del niño en conjunción con el del padre suele llevar a una relación frágil entre ambos.
Pero, no se supone que los niños son inmaduros? Los niños son ruidosos, desordenados, y si, muy inmaduros en ocasiones. De otra forman hubiesen nacido en estado adulto y crecerían de manera regresiva hacia la infancia, verdad?
Yo creo que la rabia, el coraje, enojo, etc., son en realidad problemas nuestros, son nuestro problema como padres. Por lo general estamos tratando de hacer algo, con limitaciones de tiempo, traemos bagaje emocional de nuestra propia niñez (“yo NUNCA le hubiera hablado a MIS padres de esa manera!”), estamos cansados y estresados en relación a asuntos que a lo mejor no tienen nada que ver con el hijo, cargamos con expectativas acerca del comportamiento de nuestros hijos, o generalmente nuestras necesidades no estan siendo cumplidas.
En el calor del momento, lo que uno mas necesita es la habilidad de calmarse. Quizá esto requiera de tomarse un “tiempo fuera”. Muchos padres y madres se quejan de esto porque mientras estan tratando de obtener la compostura propia y de calmarse, el hijo los sigue pegando de gritos! Oh! esa inmadurez de los jovenes muestra la cara de nuevo – mientras que un adulto te proporcionaría el espacio para que te tranquilices, el niño es muy probablemente que no lo hará!
Y entonces, que hago?
Mi voto personal es que te salgas de la casa. Yo deshierbo mi jardín cuando estoy enojada, y eso me ayuda a calmarme antes de hacer alguna estupidez. Mis hijos pueden salir pero por lo general me dan un cierto espacio cuando nos encontramos en espacios grandes al aire libre (lo contrario si intento meterme al baño mientras todos estan gritando y peleandose al otro lado de la puerta!).
La pregunta se transforma: Que es lo que nosotros queremos que nuestros hijos hagan cuando ELLOS esten enojados y como podemos modelar ese tipo de respuesta? Si nos vamos por la habitación dando de gritos y aventando puertas, como nos sorprendemos entonces cuando nuestro hijo hace lo mismo?
Una vez que te hayas tranquilizado, esperemos que puedas regresar a la situación y trabajar en pro de la resolución. Ayuda al niño, guía al niño. Inhala y exhala.
La paciencia se desarrolla con el tiempo. Yo estoy segura que ahora tengo mas paciencia con este tercer hijo que lo que fui anteriormente con mi primer hijo. Aprender a relajarte en tu paternidad/maternidad y aprender como dejar de lado la mentalidad de que cada pequeña cosa debe ser resuelta o el hijo se convertira en una lacra de la sociedad también se aprende con el tiempo. Ponte una alarma y ve si puedes mantener la paciencia durante media hora y trabaja por incrementar ese tiempo. Tu puedes lograrlo! Llena tu propio tanque para que puedes tener algo que dar. Proporciona a tus hijos un ritmo diario con uan hora temprana de irse a dormir para que de esta manera tengas tiempo para ti y para tu esposo.
Pero sobre todo, se agradecida. Ve y echale un ojo a los niños mientras duermen, a sus caritas pequeñas, y date cuenta que tan pequeños son en realidad los niños de 3, 4 o 5 años. En este espacio del día en que la luz se apaga y nos movemos hacia la noche, trabaja en cultivar dentro de ti la luz que guíe a tu familia
3 comments:
You have beautiful pictures, very inspiring!
Thanks Jodie!
They are very beautiful paintings really give us a bit of inspiration
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